vicitas!

sábado, 9 de junio de 2012

Y pense: "no me importa: lo quiero".

Cerró los ojos. Inmóvil. Inmóviles.

Cinco o diez minutos debieron pasar. El corazón me latía desmandado, con angustia. Lo percibiría incluso el, pensé.

Y pensé: ''No me importa: lo quiero''.

Cinco, diez minutos. Quizás más.

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